La evolución de un predio fundacional: del histórico Jardín Zoológico del siglo XIX al epicentro metropolitano de bienestar animal, conservación biológica y rescate patrimonial en el corazón de Palermo.
Durante más de un siglo, el predio operó bajo la concepción victoriana del siglo XIX y XX: colecciones de animales salvajes expuestos en recintos reducidos con un único fin recreativo. Generaciones enteras de familias porteñas y argentinas visitaron el antiguo Jardín Zoológico de Palermo, creando recuerdos imborrables que aún persisten desde los años 80 y 90.
Sin embargo, la creciente conciencia ética y ambiental impulsó un giro histórico en 2016. Bajo la gestión del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, se cerraron definitivamente las puertas al viejo modelo para dar paso al Ecoparque de Buenos Aires.
El Ecoparque ya no compra ni intercambia ejemplares para exhibición. Todo animal alojado se encuentra en procesos de rescate por tráfico ilegal, rehabilitación médica, derivación a santuarios de vida silvestre o bien goza de retiro pacífico y cuidados intensivos en sus últimos años de vida respetando su dignidad biológica.
Un recorrido visual y cronológico a través de más de 140 años de memoria urbana.
Por iniciativa del expresidente Domingo F. Sarmiento, se concibe la creación del Parque Tres de Febrero, albergando una pequeña sección zoológica. En 1888, el intendente Antonio Crespo formaliza la separación y traslado definitivo a su predio actual en el barrio de Palermo.
Bajo la dirección del sabio y naturalista Dr. Eduardo Holmberg y continuado por Clemente Onelli, se construyen pabellones monumentales que reproducían estilos del país de origen de cada especie: templos hindúes, pagodas chinas, castillos góticos y palacetes franceses. Hoy en día, esta arquitectura es protegida como Monumento Histórico Nacional.
Cientos de miles de niños de los 80 crecieron caminando bajo sus inmensas tipas y eucaliptos. Sin embargo, hacia finales del siglo XX, las privatizaciones y el deterioro estructural evidenciaron la necesidad de replantear éticamente las condiciones de los animales en áreas urbanas densas.
La Ciudad toma control del predio, cesa la compra-venta de fauna y comienza el traslado de más de 900 animales (incluyendo elefantes a santuarios en Brasil y grandes felinos). Los pabellones son restaurados respetuosamente y el predio se reabre gradualmente como un espacio público, educativo, con ingreso gratuito y foco en flora y fauna nativa.
Un compromiso integral entre el cuidado de la vida biológica, el rescate histórico y la educación ciudadana.
El hospital veterinario del Ecoparque asiste a animales víctimas del tráfico ilegal y rescates urbanos. Solo permanecen aquellos ejemplares gerontes que, por salud o edad avanzada, no soportarían el estrés de un traslado, asegurándoles cuidados de excelencia.
Restauración artesanal de construcciones patrimoniales: arcos triunfales, el chalet de estilo tirolés, el pabellón de fieras y lagos históricos, conviviendo en armonía con intervenciones pedagógicas contemporáneas.
Recuperación de flora nativa de las ecorregiones rioplatense y pampeana. Creación de biosistemas que atraen mariposas, aves silvestres y polinizadores, formando un corredor biológico continuo con el Jardín Botánico y los bosques de Palermo.
“Iba de niño con mi mamá a inicios de los 80, qué cambiado lo encontré. Los niños y familias se divierten mucho viendo a los animales o simplemente paseando y pasando el tiempo. Se camina mucho y el sol es para tener en cuenta, pero la sombra es muy buena.”
El Ecoparque está abierto a todos los vecinos y turistas con entrada libre y gratuita. Conocé los nuevos proyectos de biodiversidad e interactúa de manera respetuosa.